lunes, 2 de noviembre de 2015

El pueblo argentino no conoce lo que es Macri

El pueblo argentino no conoce lo que es Macri



 El peligro de que el macrismo gane en el ballotage es muy grande y amenaza el nivel de vida y las condiciones sociales, culturales y democráticas de todo el pueblo argentino.

Han concurrido una multitud de factores en el resultado electoral. El principal problema a resolver es que el pueblo argentino no conoce lo que es Macri. Esto es una verdad de por sí evidente, palpable. Macri ha ganado sin decir qué es lo que va a hacer, dejando lugar y estimulando las fantasías optimistas más diversas e irreales en la población. La clave de la derrota de Macri en el ballotage pasa por lograr que ese desconocimiento de lo que realmente es disminuya lo suficiente para garantizar el triunfo de Scioli.
Lo primero que hay que preguntarse es cuál es la razón por la cual el pueblo no conoce lo que es Macri.
Son muchas las razones. En primer lugar el capital siempre se ha encargado de mil maneras de mantener al pueblo en la ignorancia. La persona común no tiene idea de cómo funciona el mundo. No tiene claro lo que es el capitalismo, ni dentro del capitalismo cuáles son las necesidades del capital concentrado, ignora que éste por su escala de producción planetaria ya no puede convivir con ningún mercado interno de ningún país. El “mercado interno” para el capital concentrado local e internacional es el mundo, y por su escala gigantesca lo único que le sirve es saquearlo. Y dada su escala descomunal de capital dinero, real o ficticio, su tasa de ganancia también tiene que ser descomunal, no hay tasa que le alcance.
Por ejemplo, “…según el último ranking elaborado por la revista Forbes, las diez primeras empresas del mundo acumulan un volumen similar al PBI de Francia: 2,5 billones de dólares. Siguiendo con las comparaciones, la valuación de la empresa más grande del mundo, Exxon Mobil, equivale a la economía de Bélgica, Suecia o Arabia Saudita, en tanto que la de Apple, que la sigue en el ranking, puede asimilarse al de Argentina, Grecia o Tailandia…”[1]
¿En qué mercado interno un conglomerado empresario puede conseguir una tasa de ganancia “normal” como porcentaje de su inversión de capital? Para su inversión total, los mercados internos de cada país son proporcionalmente demasiado chicos, ni siquiera la totalidad del mercado mundial les alcanza. Por eso sólo les queda el saqueo, obtener lo más posible como sea. No es una cuestión de bondad o maldad, es la naturaleza del capital que se basa en la tasa de ganancia, y que llegado a este nivel de escala de los conglomerados internacionales necesitan que sea gigantesca.
Pero tampoco la población en general conoce lo que es el mercado de divisas, ni el tipo de cambio, ni cómo funcionan los bancos, ni comprende el problema gasto público/déficit fiscal. Cree en la mentira cuidadosamente instalada durante siglos por el capital de que la emisión monetaria produce inflación. Creen que todo el poder lo tiene el gobierno de turno, ignorando que el verdadero poder lo tiene el gran capital y que los gobiernos sólo son gerentes más o menos disciplinados a ese gran capital. Le reclaman dólares al gobierno, al Banco Central, sin saber que el Estado ni genera ni tiene dólares, que los dólares son productos de exportaciones de empresas privadas, que las empresas privadas se quedan ilegalmente con la mayoría de los dólares, no ingresándolos o fugándolos. Que el total de dólares de argentinos en el exterior es de 400.000 millones mientras que el Banco Central sólo tiene 27.000 millones. Muchos reivindican la convertibilidad porque tenían dólares fácilmente, 1 a 1, pero ignoran que era todo una ficción que inevitablemente terminaría por estallar, los dólares eran préstamos del exterior, esos dólares eran utilizados por los grandes empresarios para fugarlos al exterior a través de los bancos, y la deuda finalmente tenía que pagarla todo el pueblo. Eso fue la convertibilidad. Cuando del exterior no quisieron prestar más porque sabían que no se podría pagar, estalló todo. Mucha gente cree que la inflación la produce el gobierno, lo cual es imposible porque la economía es privada, es una sumatoria de empresas privadas, no es una economía estatal, y los que suben los precios son las empresas.
Pero la falta de información o la distorsión de la misma es esencial para el capital, y se produce en todos los niveles e instersticios de la sociedad, en todos los temas, en todas las actividades.
Macri es un gran empresario. No es un político. Su idea es que, a diferencia de su padre que ha lucrado siendo amigo de todos los gobiernos, para ganar más hay que ser gobierno[2]. Y es lo que hace. La política se la deja a otros. En este caso a Durán Barba y otros similares. Macri se dedica a utilizar su gobierno para maximizar sus ganancias. El capital concentrado, los conglomerados empresarios internacionales también utilizan a los gobiernos para elevar al máximo posible sus ganancias, aunque eso traiga aparejado la destrucción de los pueblos. [3]. Macri es uno de los integrantes del capital concentrado, del conjunto de los conglomerados empresarios más grandes del planeta. Si gobierna, lo hará exclusivamente para aumentar las ganancias de estos conglomerados, por eso tiene su apoyo a nivel internacional. Pero para el pueblo será una tragedia mucho mayor que la que estalló a fines del 2001. Macri es un empresario y como empresario no hace política, paga para que se la hagan, no sabe nada, paga para que le hagan todas y cada una de las cosas. El PRO no es un partido político como los que conocemos, no tiene militantes, no tiene políticos que adhieran a un programa o una causa. Todos sus principales integrantes son comprados. Comprado Niembro,  comprado Del Sel, pero no son excepciones, es la forma en que funciona todo en el PRO.
Si Macri gobierna no podrá mantener ninguna de las falsas promesas que hace en esta última etapa de campaña, no podrá mantener “lo ganado” sino que deberá destruirlo. Porque su gobierno será un gobierno directo del capital concentrado, cuya política es inevitablemente de saqueo.
Todo esto es lo básico, lo fundamental para saber qué es Macri. Después se puede explicar detalladamente como hace para apropiarse del 80% del presupuesto de la Ciudad de Buenos Aires, como cierra centros culturales, cuáles son los dos procesos en segunda instancia que están vigentes, y muchas otras cosas en su “currículum”.
Sería muy importante reunir en un solo escrito todas las destrucciones, los delitos y los robos en que ha incurrido y sigue incurriendo Macri, para que se vea expresada palpablemente en los hechos su política.
A esta ignorancia generalizada sobre lo que es Macri contribuyen naturalmente muchos factores. Permanentemente protegido por la prensa hegemónica, Clarín y sus aproximadamente 300 empresas audiovisuales, sus diarios en todo el país, La Nación, Perfil, etc. No es el diario Clarín, es el conglomerado empresario gigantesco al cual pertenece Clarín y está vinculado al conglomerado empresario al cual pertenece Macri, porque defienden intereses similares, la necesidad del saqueo.
En el resultado electoral también han influido las tácticas empleadas por Durán Barba y Cía, la política que en todo América Latina están llevando adelante internacionales de derecha a las cuales pertenecen Macri, Aznar, y muchos otros personajes conocidos. Multitud de fundaciones de derecha que trabajan en el mismo sentido, como la Fundación Pensar, del PRO.
Hay muchas posturas que adjudican la gran elección de Macri a errores de táctica electoral del FPV, como el muy interesante artículo Un balotaje crucial para América Latina, de Atilio Borón, del 29.10.2015. El artículo es digno de conocer y analizar, pero por más influencia que hayan tenido las tácticas electorales de todos los partidos participantes en las elecciones, en la base de todo, lo más esencial, es que el pueblo no conoce lo que es Macri.
Y esto no puede ser. Todos los que tenemos alguna responsabilidad política debemos hacernos cargo, ocuparnos, de que el pueblo sepa lo que realmente es Macri, lo que representa, lo que inevitablemente hará si gobierna, cualesquiera sean las falsas promesas que manifieste para asegurarse un triunfo electoral en el ballotage.
Hoy hay que poner todo el esfuerzo para que no gane Macri. Esa es la tarea urgente, ineludible. Pensar qué haremos si gana hay que dejarlo para después del ballotage y concentrar todos los esfuerzos para que no gane, y eso esfuerzos tienen que tener como eje central lograr que la mayor cantidad de gente posible comience a saber lo que Macri realmente es, los intereses que realmente representa.
De todas maneras no está demás decir que mientras más se logre ahora difundir lo que Macri es, más fácil será luchar contra su política en caso de que acceda al gobierno. Y viceversa. De manera que esta tarea es el eje central desde toda perspectiva, más allá de que sea necesario también implementar las mejores tácticas electorales.

Carlos A. Larriera
2.11.2015







[2] ‘“Papá decía que había que ser siempre oficialista”, recuerda Mauricio Macri. “Cuando una empresa ya es tan grande como la nuestra, ya no importa lo que pasa dentro de la empresa. ¿Cuántas obras más se pueden hacer? ¿Cuántos autos más se pueden producir? Si no se puede influir en la economía general del país… no sirve para nada.” En el libro de Gabriela Cerrutti El Pibe, primera edición 2010, pág. 16, Espejo de la Argentina/Planeta.
“Mauricio Macri creció creyendo que su padre tenía todo el poder. Y decidió que a él le tocaba ser el poder.” Ídem, pág. 19

[3] La película Margin Call deja esto bien claro, subrayándolo expresamente en el diálogo final entre los personajes interpretados por Jeremy Irons y Kevin Spacey. En la película la empresa es un broker, pero ese razonamiento de que lo fundamental es salvar al capital es universal en el capitalismo.

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