jueves, 26 de octubre de 2017

Los saltos de cantidad en calidad en los análisis políticos1

Los saltos de cantidad en calidad en los análisis políticos (1)




El salto de cantidad en calidad ya se conocía desde Anaxímenes, uno de los grandes filósofos de Mileto, junto con Tales y Anaximandro. (2)

En los análisis económico políticos no se tiene adecuadamente en cuenta ni el salto de cantidad en calidad ni que la existencia es un fuerte determinante de la conciencia. En éste último caso podemos agregar la experiencia junto con la existencia, que se parecen pero no son exactamente lo mismo. Uno puede existir sin experimentar demasiado. Pero las dos son inevitablemente determinantes.
Tomemos el caso de un campesino, el “cabecita negra” que bajó de las provincias para integrarse a la industria en el período de sustitución de importaciones posterior al crac del ’29, junto con los inmigrantes europeos, muchos de ellos socialistas o anarquistas. Esta combinación explosiva para los intereses del capitalismo fue la que intentó controlar con éxito el primer Perón. Pero siguiendo con la reflexión, un campesino con un mes de trabajo en una fábrica todavía es un 99% campesino y un 1% obrero. Su existencia como  campesino le ha formado en gran medida una concepción del mundo que todavía no ha sido cambiada o reemplazada por su nueva existencia como obrero fabril. Y, probablemente, nunca lo sea del todo. Pero al cabo de cinco, diez o veinte años, su existencia habrá cambiado la composición de su conciencia, en, por ejemplo, 50% conciencia campesina y 50% obrera.
Aquí también interviene la noción de salto de cantidad en calidad, simplificando el ejemplo, a medida que su vida de obrero se prolonga en el tiempo, es decir, se acumula una cantidad de tiempo vivida como tal, se va acercando un momento en que se produce un salto de cantidad en calidad y ya se puede considerar que piensa en un 100% como obrero. Hasta ese momento, durante todo ese período, no se podía decir que su conciencia era plenamente campesina ni tampoco plenamente obrera.

Ver a alguien trabajando en una fábrica y pensar que, por lo tanto, piensa como obrero, sin averiguar primero cuánto tiempo lleva en ese trabajo, nos conduce inevitablemente a un error grave de apreciación.

En general siempre se produce una acumulación molecular de experiencia económico política en los pueblos a lo largo de un cierto período de tiempo, más o menos  prolongado según de lo que se trate.

Y esta acumulación generalmente no se percibe, y por lo tanto no se tiene en cuenta. En determinado momento se produce un salto de cantidad en calidad, y repentinamente aparece en la superficie como un fenómeno nuevo. Esto es lo que pasó con el estallido popular del 2001. Si bien había muchos antecedentes que se venían acumulando, tanto de protesta y resistencia como de los padecimientos que las provocaban. Pero el estallido en sí fue en gran medida una sorpresa para la mayoría de la población, para algunos más que para otros, incluso para los propios protagonistas. El detonante final fue el decreto de estado de sitio por De la Rúa el 19 de diciembre. “¿Estado de sitio? ¡Otra vez dictadura no! Todos los que vienen gobernando desde 1983 nos someten a las mismas penurias ¡Qué se vayan todos!”

Hay que tener en cuenta que una gran parte de la población adquiere determinada conciencia en un período particular de la historia, y cuando ese período cambia, y surge algo muy distinto, siguen pensando que gran parte de lo que caracterizaba al anterior período sigue vigente. La “vieja” conciencia sigue predominando a pesar de que las condiciones objetivas han cambiado. Hay una disociación entre ambas.

Esto tiene efectos positivos y negativos. La promesa del gobierno anterior de no reprimir la protesta social se cumplió en gran medida, lo que permitió que, cada una de las movilizaciones se realizara con cierto grado de tranquilidad. El pueblo se acostumbró a movilizarse, podría decirse más que en cualquier otra época de su tradicional capacidad de movilización. A pesar de que este gobierno, al contrario del anterior, hace de la represión la columna vertebral de su gestión, el pueblo ha seguido movilizándose con cierta relativa confianza, interiorizada muy profundamente durante el período anterior, de que no iba a ser reprimido.

Esto es un efecto por un lado muy positivo, porque ha ayudado a mantener un alto grado de movilización frente a las crecientes agresiones a las condiciones de vida de la población por parte de este gobierno, y ha impedido, en gran medida, que tanto su plan represivo como el llamado ajuste —que sería más apropiado denominar saqueo— avanzara con toda la velocidad que quería el poder dominante.

Pero tuvo también varios efectos negativos. Colaboró en alguna medida a que la parte del pueblo ingenua y bien intencionada pero que votó a Cambiemos, tardara en tomar conciencia de la verdadera naturaleza de este gobierno. Claro que esto no fue el único factor que provoca esta demora, hay muchos otros muy determinantes como el manejo de la información y la manipulación de la población por medio del cuasi monopolio de los medios de comunicación y de una utilización extremadamente efectiva de las redes sociales y gran parte del poder judicial.

Esto se refleja, por ejemplo, en el mantenimiento de un alto porcentaje de votos por parte de Cambiemos.  Otro efecto negativo es que el pueblo no ha estado suficientemente prevenido acerca de las características y modalidades de los planes represivos del gobierno, y, por lo tanto, todavía necesita perfeccionar la organización de las movilizaciones para permitir su creciente continuidad mientras se actúa de la manera más efectiva frente a la represión.

Esto no niega que toda la experiencia vivida desde las tres A y la dictadura hasta acá no haya dotado a gran parte de la población de un grado de conciencia mayor que en cualquier otro momento de la historia.

Pero falta un ajuste, en el sentido de adecuar la conciencia a la realidad objetiva que se está viviendo, y a la perspectiva de que empeore en profundidad si el gobierno logra cumplir sus planes.

Es un fenómeno muy común, que se repite constantemente, tanto a nivel social como a nivel grupal o individual, de que la conciencia generada por la existencia y experiencia anterior continúa vigente aunque la realidad objetiva haya cambiado. Tener plena conciencia de esto ayudará a todos a adecuarnos en el tiempo suficiente frente a los cambios de situación política, económica y social.

El movimiento molecular puede producirse en un grado significativo o no, pero puede tomar distintas direcciones, porque el poder dominante interviene de múltiples maneras para manipular las conciencias, dando una interpretación falsa de los hechos, orientando al pueblo hacia enemigos ficticios, como hicieron el nazismo y el fascismo.

La existencia y la experiencia determinan, en gran medida, a la conciencia, pero hoy este proceso se ha complicado mucho, porque la mitad de la población vive en las redes sociales, su realidad es la realidad virtual, y la verdadera realidad de los hechos no la tiene en cuenta.  (3)

A pesar de esto la realidad material es más fuerte y termina determinando en gran medida la conciencia. El problema en política es siempre que la toma de conciencia se realice con el suficiente tiempo como para enfrentar y vencer la ofensiva del gran capital. Por eso la batalla ideológica debe contrarrestar el discurso público del gobierno, más su influencia en la realidad virtual, más la manipulación del poder a la interpretación de los hechos reales.

¿Cuánto tiempo deberá transcurrir, cuánta experiencia habrá que acumular, para que la parte sana de los votantes de Cambiemos tome nota de la verdadera naturaleza de este gobierno?

¿Hacia dónde se orienta la acumulación molecular en el seno del pueblo? ¿Se producirá un salto de cantidad en calidad de esa acumulación? ¿Y si así fuera cuándo?

La elevación de la conciencia que tiende a surgir naturalmente de la experiencia de los pueblos no es suficiente. Es necesario que se complemente esa experiencia con conocimientos adecuados de cómo funciona la sociedad, tanto de este país, como del conjunto del mundo. Y para eso se necesita el aporte de verdaderos intelectuales que sean fieles a la causa del pueblo. La combinación de ambos y la batalla ideológica consiguiente es imprescindible.

Es necesario ganar esta feroz lucha ideológica contra las manipulaciones de las mentes por parte de los agentes del poder económico dominante, en primer lugar de este gobierno.

Sólo la combinación de la experiencia que tiende a surgir naturalmente de los hechos con una explicación de los verdaderos intelectuales acerca de los intereses materiales del poder económico dominante que defiende este gobierno, y de la actitud de todos los partidos políticos, periodistas, comunicadores, etc. que de alguna manera colaboran con él, puede lograr que el conjunto de la población tome verdaderas conciencia de la situación que vivimos, y su dinámica a futuro.

Carlos A. Larriera

26.10.2017

   (1)  Este artículo ya estaba escrito antes de saberse el resultado electoral. Habría que esperar un tiempo para hacer un balance serio de manera de agregar conceptos, pero el contenido fundamental del artículo no cambia, y parece conveniente publicarlo sin modificaciones aclarando cuando fue escrito.

 (2) “…y la introducción de un criterio cuantitativo para explicar diferencias cualitativas no solo perfeccionó los sistemas monistas milesios, sino que fue muy fructífero para el pensamiento griego posterior y también para el europeo. Estamos aún en los inicios, en el primer alborear de la explicación racional, y aquí no hay que plantearse el que Anaxímenes no le haya dado ninguna explicación matemática a su nuevo principio.
Este avance hay que atribuirlo, con justicia, a los pitagóricos, Pero, mediante la afirmación del principio, se había dado el primer paso esencial por un camino que aún se sigue. Que todos los fenómenos físicos —color,
sonido o cualquier otro— puedan expresarse en forma de ecuaciones matemáticas —en otras palabras, que todas las diferencias de cualidad puedan reducirse a diferencias de cantidad y que, solo cuando se reducen de este modo, puedan ser consideradas descritas de un modo científico es un supuesto sobre el que se basa toda la ciencia física moderna.
Al explicar todas las diferencias cualitativas de materia por grados diferentes…” (A.B. Guthrie, Historia de la
filosofía antigua, Tomo I, pág. 125 de la versión en PDF)

 (3) Ver el artículo Microfascismos y realidad virtual, en Rebelión y en wwwnudosgordianos.blogspot.com.








miércoles, 25 de octubre de 2017

El motivo profundo de la persecución, encarcelación y tortura de Milagro Sala


El motivo profundo de la persecución, encarcelación y tortura de Milagro Sala[1]



Hoy tenemos la noticia de que Sergio Maldonado reconoció el cuerpo de Santiago por sus tatuajes.
Es imposible hacer comentarios que enfaticen la tragedia más que la tragedia misma.

La lucha por la aparición con vida siempre tuvo doble contenido: la aparición con vida propiamente dicha, o, en el peor de los casos, el completo esclarecimiento de todo lo sucedido y el castigo a los culpables.

Ahora todo parece indicar que entramos en la lucha por este segundo contenido de la consigna aparición con vida.

Toda la lucha por la aparición con vida de Santiago Maldonado, todas las movilizaciones, las acciones judiciales, la lucha ejemplar de la familia, era desde todo punto de vista profundamente necesario hacerlo, y siempre debemos hacer incluso mucho más, todo lo que sea necesario. Por Santiago Maldonado y por nosotros mismos, porque se aceptamos una desaparición forzada, un crimen de estado, abrimos el camino para que se repita.

Es difícil encontrar las palabras para explicar que la lucha por la libertad incondicional de Milagro Sala y todos los militantes presos de la Tupac tiene la misma importancia.

En algún sentido, si no se interpreta mal, aún más necesaria y urgente, nos exige luchar todo lo necesario para conseguirlo, hoy y ahora.

La lucha por Santiago en cierto modo ha hecho pasar a segundo plano la lucha por Milagro.

Es difícil que sea de otra manera. Pero las recientes declaraciones de ella diciendo que no quiere vivir más rebelan la necesidad y la urgencia de redoblar la lucha por su libertad.

Tanto lo de Santiago como lo de Milagro son hechos terribles. Pero son la avanzada de la ofensiva del gobierno por instaurar una nueva dictadura en todos sus sentidos.

En cierta manera, el primer caso se inscribe en la ofensiva del capital extranjero por apoderarse de las tierras ancestrales mapuches. Lo de Maldonado es el resultado de la orden del gobierno “bajen a uno”. Seguramente no hubiera trascendido tanto si hubiera sido mapuche, porque ha habido otras víctimas mapuches anteriormente.

El caso Milagro Sala y la Tupac es el peligro que significaba y significa para el gobierno de Morales, el de Macri, y de todo el capital económico dominante.

Es improbable que exista o haya existido otro movimiento social que haya realizado la monumental obra de la Tupac. Hicieron de todo,
Viviendas, centros de salud (incluído un Centro Modelo Integral de Rehabilitación para niños y adultos discapacitados), colegios, centros de recreación, fábricas, textiles y talleres metalúrgicos”, “La Tupac Amaru posee su propio sistema de construcción de viviendas, sus propias fábricas, escuelas y centros de salud”, “creó fábricas de metalúrgica, bloques y adoquines, haciendo el proceso de construcción mucho más eficiente. Recibe un 50% menos que el que reciben las compañías y construye las casas cuatro veces más rápido que el sector privado”, “en sus fábricas elimina todos los intermediarios – los proveedores, constructores, compañías y arquitectos- y lo puede reinvertir en la comunidad como un gran gesto a la sociedad”, “parque acuático como el de Alto Comedero…///… la alegría de un niño zambulléndose como bomba en el agua”[2].
Este es uno de los innumerables testimonios sobre la monumental obra de la Tupac Amaru impulsada por el corazón de Milagro Sala, ejemplarmente reflejado en el libro de Sandra Russo,[3] imprescindible para comprender el fundamento profundo de la obra de Milagro y la Tupac.
“La irritación que provoca la Tupac es básicamente consecuencia de su propio crecimiento”, “La disciplina de la Tupac…///… es horizontal toda vez que la disciplina de uno compromete al otro con su propia disciplina.”  (Pág.87).
A una profesora en Ciencias de la Educación, que quería trabajar en la Tupac, Milagro le dijo: “armá una copa de leche en tu barrio …///… que juntara un grupo de gente con ganas de darle de comer a los chicos …///… que ella nos iba a explicar cómo podíamos organizarnos”. Ahora a dar clases en la escuela, “pero la copa sigue funcionando …///… la lleva adelante mi hermana.”
Otros testimonios de miembros de la Tupac:
“El que no entiende que uno trabaja tanto porque lo hace de corazón, nunca va a poder integrarse del todo…///… Milagro insisten en que las cosas uno tiene que ganárselas. En lo individual y en la organización, pero la organización, para crecer y permanecer, también tiene que ganarse su día a día. El barrio se sostiene con mucho trabajo, y a eso nunca le decimos que no.” (Pág. 109)
“De las 3.800 personas que trabajan en la Tupac, la mitad son mujeres”. (Pág. 133)
“Ahora te dicen que el gobierno nos ayuda, pero esto empezó sin ningún gobierno y sin un Estado que apoyara”. ..///… Nos dijo que quería hacer una revolución, pero sin armas. Una revolución con trabajo, salud y educación.” (Pág. 133)
“En la red de organizaciones sociales hay veintitrés organizaciones sociales que Milagro juntó. Antes estaban divididas. Algunas no sabían cumplir los requisitos. Aprendieron…” “En todas las localidades jujeñas donde está la Tupac, hoy hay vivienda, fábrica”, pileta. Hoy queremos tener una universidad propia.” (Pág. 134)
“¿Gerardo Morales? Por Jujuy no hizo nada. Se fue a Buenos Aires y cuando volvió se encontró con otra cosa. Se encontró con que ya no le alcanza con prometer dos kilos de chorizos para que lo voten. La gente sabe que lo vota y después él se olvida. Así ha sido siempre. Por eso la ataca a Milagro. Porque la obra de Milagro a él no le conviene. …///… No se trata sólo de Milagro, sino de la conciencia que ella despertó en los jujeños.” (Págs. 134/5)
“Aquí en Corrientes empezamos con la copa de leche, como la Tupac desde su fundación. Es una experiencia que sigue siendo de real valor. Es la forma de organizarnos desde la base.” (Pág. 143)
“¿Qué es lo que tiene la Tupac que hace que todo funcione? Yo diría que tiene seriedad militante. Tiene objetivos: salud, educación y trabajo. Y el respeto al aborigen, la no discriminación social. La Tupac crece y todos vamos creciendo con ella. La modificamos, pero a su vez  nos modifica.” (Pág. 153)
“Milagro mide el esfuerzo y el deseo de integrarse de los que llegan, y lo mide a través de los resultados. Parece saber, con un saber intenso, que el trabajo pone en acción y que la acción hermana.” (Pág. 155)
“Y está Milagro, que es una líder natural, y está el comienzo que todos conocemos, el de la copa de leche. Eso es parte del misterio. Una construcción que comienza por lo más simple, por poner un tinglado, o abrir una casa y darle una copa de leche a un niño. Proteger a los niños. Parece simple y no es simple. La Tupac lo hace simple…” (Pág
“La Tupac vino a demostrar que sí se puede con organización popular, con una disciplina férrea, con solidaridad. Eso genera una gran autoestima de un sector amplio de la militancia.” (Págs. 203/4)
La obra de Milagro Sala y la Tupac  revela muchas cosas. Es un movimiento social inédito, único en su género, que ha logrado salud, educación, vivienda, deportes, piletas de natación, Centro Modelo Integral de Rehabilitación para niños y adultos discapacitados, estaba proyectando hacer una universidad, todo en base al trabajo de todos, a la disciplina como comunidad, con el trabajo y la solidaridad, el compromiso, principios inamovibles de la organización, profundamente incorporado en todos sus miembros, todo en base al corazón, el de Milagro y el de todos.
Es una prueba inapelable de que se puede de esa manera tener una vida digna, comunitaria, solidaria.
Contrasta con la aparente impotencia de todos los gobiernos, no sólo el de Morales. A ojos vista, por simple comparación, si la Tupac pudo, en base al trabajo de todos, y la perspectiva era que iba a poder mucho más, como el proyecto de construir una universidad, cómo puede ser que los sucesivos gobiernos no hayan podido. Queda al desnudo que los gobiernos no pueden porque no quieren, porque defienden otros intereses que no son los del pueblo. Sin necesidad de discursos, de argumentación, de campañas publicitarias, la Tupac, con su sola existencia, con su obra en continuo crecimiento, desnuda políticamente a todos los gobiernos y a los poderes económicos que están detrás.
En todas las provincias hay partidos políticos, y distintos tipos de organizaciones que hacen trabajo barrial. Pero ese trabajo no pasa del asistencialismo, más o menos eficaz, más o menos desinteresado, pero que no cambia en lo fundamental la situación de carencia y pobreza de los barrios.
Poco a poco la obra de la Tupac fue trascendiendo y de muchas provincias miembros de otros movimientos barriales se acercaron para aprender como lo lograba la Tupac. Milagro siempre les respondía lo mismo inicialmente, con trabajo. Si querían integrarse directamente a la Tupac debían ser concientes que se incorporaban para trabajar. Y si volvían a sus provincias para intentar poner en práctica lo que aprendieron de la Tupac, deberían empezar obligatoriamente por la copa de leche, por buscar la forma de alimentar en primer lugar a los niños, logrando poco a poco la colaboración de habitantes del barrio.
Gran cantidad de organizaciones de muchas provincias se incorporaron a la Tupac. Y muchos miembros individuales se pasaron de sus organizaciones barriales también a la Tupac. Ésta se fue extendiendo a lo ancho de la provincia de Jujuy y a otras provincias. Siempre aplicando el corazón de su metodología de trabajo mancomunado.
Se fue transformando poco a poco en una verdadera “epidemia” que inquietaba cada vez más al poder económico dominante.
Solamente con su obra la Tupac ponía en evidencia la verdadera política de los gobiernos jujeños y de las demás provincias, y de todos los políticos burgueses, del peronismo, del radicalismo, del macrismo, a los cuáles les resultaba un verdadero peligro, imparable por mecanismos democráticos, y tampoco podían competir con la Tupac obra contra obra, porque sus intereses capitalistas estaban en otro lado.
Gerardo Morales acusaba a la Tupac de ser un estado paralelo, que evidentemente como tal no lo era, pero que en realidad lo que estaba significando era que cada vez más el pueblo recurría a la Tupac para solucionar sus problemas, tomando cada vez más conciencia de que el Estado no pensaba seriamente en ayudarlos.
Era una situación insostenible no sólo para el poder burgués de Jujuy, sino de todo el país, y probablemente la Tupac se iría extendiendo, por su propia naturaleza, por toda Latinoamérica, afectando al gran capital latinoamericano.
Se habla de que el encarcelamiento de Milagro por Morales, siendo dueño y señor del parlamento y la justicia jujeñas, provenía de su odio personal. Pero la causa profunda es la que estamos explicando, no se podía permitir el crecimiento continuo de una organización que hiciera la obra que la Tupac llevaba a cabo.
Por eso es tan difícil lograr la libertad de Milagro. Por eso su persecución y tortura. “No les alcanza con tenerme presa”, ha dicho ella recientemente. “La quieren ver muerta” ha dicho hace poco su abogada Gómez Alcorta cuando Milagro fue llevada intempestivamente de madrugada nuevamente al penal de Alto Comedero. En realidad es la única solución para Morales, Macri y todo el poder económico. No la pueden dejar en libertad para que se reanude la obra de la Tupac. No pueden eternamente permanecer en la ilegalidad desacatando las resoluciones de organizaciones internacionales cuyas decisiones han sido incorporadas en la reforma constitucional de 1994. Es lo que sucede, por ejemplo, con la CIDH, la Comisión Internacional de Derechos Humanos dependiente de la OEA.
Pero matar a Milagro Sala, por más que se haga de la forma más disimulada posible, es políticamente inviable. Lo ideal para el poder es que se suicide. Esa es la verdadera causa de su encarcelamiento, tortura, persecución. Hasta ahora Milagro Sala ha demostrado una fortaleza que admite muy pocas comparaciones. Pero es un ser humano, y nada garantiza que esta fortaleza sea eterna, máxime teniendo en cuenta de que tratarán por todos los medios de quebrarla.
Esto es lo que hace que a nosotros como pueblo se nos plantee una carrera contra el tiempo, tenemos la inexcusable obligación de hacer todo lo necesario para que Milagro esté en libertad. Y esto no admite excusas. Si tenemos que salir a la calle y permanecer en ella eternamente hasta que la liberen, es obligatorio hacerlo. Milagro Sala no puede seguir encarcelada.
No hemos tomado conciencia de que al estar presa ella estamos todos presos. No hemos tomado conciencia de que al no hacer lo suficiente para su excarcelación le hemos permitido al poder ganar una batalla, y aumentar su margen de agresión sobre todos nosotros.
No se puede afirmar, pero tampoco negar, y hay que pensarlo bien, que si hubiéramos logrado la libertad de Milagro Sala, la represión a la comunidad mapuche no se hubiera producido, y por lo tanto tampoco la muerte de Santiago Maldonado.
Si hay que explicar la situación social del pueblo argentino con una sola palabra ésta sería Milagro. Si no logramos liberarla seguirán avanzando cada vez más sobre nosotros. Que es precisamente lo que está sucediendo. Muchos de nosotros estamos cada vez más apesadumbrados, no necesariamente todavía desalentados, por los hechos que está produciendo el gobierno, con su pico más doloroso que es la muerte de Santiago.
Estamos en una situación en la que se puede parafrasear hasta cierto punto lo dicho por Bertold Brecht: “vinieron por los comunistas pero a mí no me importó porque no era comunista…etc., ahora vienen por mí, pero ya es tarde”.
Es innegable que a pesar de lo mucho que se ha hecho, no ha sido suficiente para obtener la  libertad de Milagro Sala y sus compañeros/as de la Tupac que también están presos en el penal de Alto Comedero.
Y esto es lo que no podemos permitir, antes de que vengan por nosotros pero ya sea tarde.
Hay que comprender que la libertad de Milagro está en el corazón de la lucha política de todo el pueblo contra el poder económico dominante y sus representantes políticos gubernamentales y no gubernamentales.
Por eso la tremenda dificultad para lograr su libertad, y por eso necesariamente debemos ser todos los que hagamos lo imposible por lograrla.

Carlos A. Larriera
25.10.2017










[1] Este artículo ya estaba escrito antes de saberse el resultado electoral. Habría que esperar un tiempo para hacer un balance serio de manera de agregar conceptos, pero el contenido fundamental del artículo no cambia, y dado la urgencia de la situación, parece conveniente publicarlo sin modificaciones aclarando cuando fue escrito.
[2] Del artículo de Justin McGuirk, periodista de la Revista Domus y del diario inglés The Guardian, “la inmensa obra de Milagro Sala que los grandes medios no muestran”, http://lageneracionsiguiente.blogspot.com.ar/2016/01/la-inmensa-obra-de-milagro-sala-que-los.html
[3] Sandra Russo, Milagro Sala, Jallalla, La Tupac Amaru, utopía en construcción, Ediciones Colihue, 2010.

lunes, 9 de octubre de 2017

Cataluña y España, algunas reflexiones preliminares básicas

Cataluña y España, algunas reflexiones preliminares básicas




Sin conocer en profundidad toda la historia de Cataluña y España, en particular el último siglo, y la historia reciente de la relación entre ambas no se puede realizar un análisis bien fundamentado, y por lo tanto no se puede sentar una posición a favor de los pueblos.

En todos los casos de separación se plantea el problema de la autodeterminación de los pueblos. Esto es lo primero que debemos que tener claro. Autodeterminación no quiere decir, por ejemplo, que los habitantes de las Malvinas pueden autodeterminar si prefieren pertenecer y estar sometidos a Inglaterra, o a la Argentina. El derecho a la autodeterminación es el derecho a constituirse como nación independiente. Como esto los malvinenses no están dispuestos a hacerlo, o no tienen la fuerza suficiente, no pueden recurrir al derecho a la autodeterminación. En algunos casos se incluye el derecho a elegir libremente la nación a la cual pertenecer[1], pero tampoco es a todas luces el caso de los malvinenses, que están muy lejos de las condiciones necesarias para una elección realmente libre.

Esto se aplica también a Cataluña. Lo primero que hay que averiguar fehaciente y fundamentadamente es si existe esta voluntad en los separatistas y si cuentan con la determinación y la fuerza suficiente como para constituirse como Estado independiente.

En caso que así sea sólo se puede legitimar su reclamo si se respeta la democracia de todo el pueblo, si realmente la inmensa mayoría de éste quiere la separación, si el referéndum está democráticamente garantizado, etc.

Como socialistas respetamos siempre el verdadero derecho a la autodeterminación de los pueblos, pero los socialistas, en términos generales, estamos a favor de la eliminación de fronteras entre las naciones y de la formación de estados más grandes.

Por lo tanto, en general, los socialistas luchamos por la no separación, explicando, agitando, tratando de convencer, y exigiendo en caso de separación su realización en forma absolutamente democrática, también estamos en contra de las anexiones, es decir, de la incorporación de un territorio en contra de la voluntad de la población, y respetamos del derecho a la autodeterminación.

Ahora ¿a qué clases sociales les interesa la separación? En primer lugar en muchos países los capitalistas de las zonas ricas tienden a separarse de las más pobres, dejándolas abandonadas a su suerte, para aprovechar al máximo las riquezas de su región y para que no se realice la redistribución del ingreso a la parte pobre de la nación. Esto se refiere tanto al desarrollo productivo como a las riquezas naturales. Éstos son los casos en que las clases dominantes de regiones ricas de muchos países reclaman la separación debido a sus propios intereses, mientras no le conviene a las otras clases, ni la clase media ni la clase obrera se benefician con la separación.

En muchos casos es bastante difícil de determinar a que verdaderos intereses responde el intento separatista, porque habitualmente una parte de  la clase media sigue a la burguesía de su región, estado o provincia, siendo arrastrada por ésta con promesas, falsas explicaciones, mediante la denostación de la población más pobre del país, etc.

Este es el caso de Brasil, sur rico y norte pobre, el de Italia, sur pobre y norte rico, y el de muchos otros países.

Los socialistas no apoyamos la separación en base a estos intereses burgueses.

En general a los trabajadores, obreros y asalariados no obreros, no les conviene la separación.

Imaginemos una Argentina en la cual se separara la Patagonia como país independiente, después de haber vendido o regalado la mayor parte del territorio al gran capital extranjero. Jujuy, basándose en el litio, junto con empresas extranjeras y una parte de Chile y Bolivia constituyera un nuevo Estado. Y lo mismo hicieran las provincias petroleras y las que tengan alguna riqueza importante para explotar. Esta balcanización o libanización del país nos perjudicaría a todos los que vivimos de nuestro trabajo. El país repartido en pequeños pedazos, donde el pueblo estaría totalmente indefenso ante el poder capitalista dominante.

La constitución de 1994 le concede la propiedad del subsuelo a las provincias, o sea el petróleo, toda la minería, el litio, etc. Muchas provincias podrían hacer acuerdos con un sector del gran capital extranjero, separarse del resto del país y aprovechar en su exclusivo provecho la riqueza natural que pertenece a su territorio.

Ya es grave que las 23 provincias más la Ciudad de Buenos Aires sean prácticamente 24 estados. Lo que debería existir en su lugar es una autoorganización regional libremente centralizada, pero no que cada provincia/estado tenga su propia constitución, corte suprema, etc. Porque los argentinos podemos ser mendocinos, porteños o tucumanos, pero también somos argentinos. La provincia que tiene petróleo debe repartirlo en todo el país, lo mismo que la que tiene litio, etc. Se deben considerar los intereses del pueblo de cada región, pero este mismo pueblo debe responsabilizarse porque toda la población se beneficie equitativamente de las riquezas desigualmente repartidas por todo el país.

La balcanización de Yugoslavia, por ejemplo, fue esencialmente promovida por los países imperialistas, y Rusia. Yugoslavia era una unión de países. Detrás de cada uno de ellos un sector de los países capitalistas más poderosos fogoneaba la guerra civil, con la finalidad de ser finalmente la potencia dominante sobre ese país. Las disputas étnicas, religiosas, etc., son siempre estimuladas al extremo para encubrir los verdaderos objetivos que existen para impulsar la balcanización. Por supuesto que todas las debilidades y contradicciones de Yugoslavia, su imposibilidad de construir un verdadero socialismo, etc., fueron bien aprovechadas por los países capitalistas que promovían la balcanización.

En muchos sectores de la izquierda mundial se debatía sobre cuál país de Yugoslavia tenía razón y cuál no. Y terminaban apoyando a uno u otro. Cuando habría que haber denunciado el invento y estimulación imperialista de la guerra civil, y promovido la completa democratización en Yugoslavia, manteniéndola unida como un solo país.

En el caso de la Unión Europea y la creación del euro[2], no fue una decisión del conjunto de la burguesía europea de los distintos países, sino básicamente la política de la burguesía alemana, y en parte francesa, para disfrazar el marco alemán de euro y explotar al resto de los países de Europa. Si por un lado, como ya hemos dicho, la Unión Europea parecía constituir un avance, en los hechos los pueblos sufrían cada vez más las consecuencias de la dominación alemana, encubierta bajo organismos como la Comisión Europea, etc.

El caso de Grecia y los demás países del sur europeo, en mayor o menor medida, son consecuencias inevitables de esta política alemana. Con el inconveniente de que si en un país el pueblo se puede rebelar contra su gobierno exigiendo mejorar las condiciones de vida, porque tiene un gobierno, en cambio contra la Unión Europea es muy difícil protestar, porque no existe ningún verdadero gobierno, estos organismos servían como instrumentos de la dominación alemana, pero no como un verdadero gobierno europeo contra el cual se pudiera protestar. Era y es entonces una trampa. Por eso, en este caso concreto, si bien los socialistas estamos a favor de la unión de todos los países, habría que pensar si hoy por hoy es más progresiva la separación de los países que esta falsa unión.

En el caso de Irlanda, Marx y Engels finalmente llegaron a la conclusión que la separación de Irlanda era imprescindible, su independencia era decisiva.

“…Marx y Engels pensaban que la independencia de Irlanda sería un resultado de la revolución en Inglaterra, a partir de 1867 comienzan a percibir que el movimiento obrero inglés era de un modo u otro tributario del sistema de expoliación del pueblo irlandés constituido por Gran Bretaña. Desde entonces …/… conciben a la emancipación nacional de Irlanda como la condición primordial para la emancipación social de los obreros ingleses.”[3]

Es el caso paradigmático en el cual es necesario separarse primero para liberarse de la tiranía de otro u otros países y después, en un futuro, con otras bases, iniciar un proceso de unión pero sin la explotación como la de Inglaterra sobre Irlanda. Este caso no responde entonces al criterio favorable a la unión de los países, porque es necesario estudiar cada caso concreto.

En Europa parecen existir este tipo de situaciones, hay que analizar bien este fenómeno antes de tomar una posición.

También están las revoluciones coloniales, las luchas revolucionarias por la independencia del yugo extranjero, como sucedió de distintas formas en Haití, Argelia, el caso particular de la India, etc. Después de la segunda guerra mundial estos movimientos nacionalistas revolucionarios, se extendieron por todo el mundo. Sin dejar de estudiar y conocer en concreto el contenido profundo de cada una de estas independencias políticas, en general eran casos en que la separación, o sea la independencia política, era necesaria y beneficiosa.

Pero en general los movimientos separatistas de las zonas ricas de un país que comienzan a generalizarse en la actualidad van en contra de los intereses de los pueblos.

Es frecuente que en los movimientos de separación existan, y muchas veces predominen intereses capitalistas, aunque una parte del pueblo, confundido, los apoye. Esto hay que tenerlo en cuenta.

Cuando objetivamente, en base a la realidad concreta, lo mejor para los que viven de su trabajo es la separación, se debe respetar si deciden democráticamente hacerlo.

Eso no quiere decir que no tengamos una posición crítica, que los socialistas no realicemos una campaña explicando la alternativa de una revolución democrática que haga innecesaria la separación.

En general en todos los casos una revolución democrática en todo el país es la forma en que se superan tanto los intentos de separación como la dominación de un sector del gran capital sobre otros países o las provincias de un mismo país.

Luchar por una revolución democrática en todos los países es entonces también necesaria en estos casos de intentos separatistas.

Carlos A. Larriera

9.10.2017






[1] V. I. Lenin, Obras Completas, Editorial Cartago, segunda edición corregida y aumentada, 1970, Tomo XIX,  pág. 493.
[2] Ídem, tomo XXIII, “El imperialismo, etapa superior del capitalismo”, págs. 401/402 y ss.
[3] En Karl Marx  y Federico Engels, Imperio y Colonia, Escritos sobre Irlanda, Cuadernos de Pasado y Presente 72, 1979, del texto introductorio de José Aricó en la página 11.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Microfascismos y realidad virtual



Microfascismos y Realidad Virtual



El artículo de Ezequiel Adamovsky “Qué hacer con el microfascismo”[1]produjo un fuerte impacto, nos ubicó frente a un problema que no habíamos profundizado lo suficiente, que no habíamos comprendido es su especificidad, que nos hace sentir que estábamos atrasados en la comprensión de época.
No era difícil de comprender la campaña del gobierno para embarrar la cancha, desviar hacia falsos culpables, etc., en relación a la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

Pero Adamovsky señala que “lo que resulta más difícil de comprender es que todo esto haya generado una proliferación de microagresiones en la población común” y “lo llamativo del caso es que toda esta agitación sucede sin que haya episodios reales que la justifiquen”, “¿Cómo entender que haya gente común tomada por el estado de ánimo propio de una guerra que sólo existe en la mente de Leuco o en la realidad paralela de los trolls de Twitter?”.

Es imposible encontrar una respuesta profunda y completa a estos “microfascismos”. Solamente se puede empezar a realizar algunas reflexiones.

Lo que explica en profundidad el fascismo de Mussolini y el Nazismo de Hitler es la necesidad de la gran burguesía de evitar el levantamiento generalizado del pueblo frente a la desesperante miseria y desocupación de esos días. Frente a la masividad del descontento popular, que se extendía tanto a la clase media como a la clase obrera, era imposible instalar una dictadura militar pura y simple. Fue necesario dividir al pueblo en dos partes que se enfrenten entre sí, y sobre ese enfrentamiento ir instalando la dictadura más feroz. El método de Goebbels de mentir reiteradamente hasta que la mentira se tome como realidad, y el invento de un enemigo como los judíos, jugaron un rol fundamental en la creación de este enfrentamiento en el seno del pueblo.

Es obvio que este gobierno, siguiendo los intereses del capital concentrado local e internacional, avanza por un camino similar, con todas las diferencias y especificidades que se dan en la Argentina actual. Pero ¿Cómo han logrado que gente común se niegue a contestar una pregunta simple: ¿Dónde está Santiago Maldonado?? ¿Cómo pueden interpretar la búsqueda de aparición con vida como una guerra cruel contra el gobierno y contra ellos mismos? ¿Cómo pueden estar tan fuera de la realidad?

El artículo “Vivir en las redes” de Pablo Boczkowski y Eugenia Mitchelstein[2] nos da una clave para comenzar a comprenderlo.

Dicen: “Hace tiempo que las redes sociales han dejado de ser objetos para convertirse en entornos donde estamos con los otros: no usamos las redes sino que vivimos en ellas”. “Durante los primeros cinco siglos de existencia de los medios de comunicación, desde la imprenta hasta la televisión, las personas se vincularon con los distintos medios como con objetos que se usan: leer las noticias, escuchar música y ver películas eran actividades discretas y puntuales para las que se requería ir utilizar el diario de papel o los artefactos de radio y televisión. Una vez terminada la actividad se los dejaba de lado y se pasaba a otra cosa.
“La irrupción … de las redes sociales… ha llevado a una progresiva e ininterrumpida mediatización de la existencia íntima, privada y colectiva.
,,,”no usamos las redes sino que vivimos en ellas”. Esta frase resume mucho, lo principal.

En  un artículo anterior “Experiencia y conciencia”[3], tomando la concepción de Marx de que la existencia determina en gran medida la conciencia —los obreros tienden a pensar como obreros, los campesinos como campesinos, lo patrones como patrones, etc.— señalábamos que las masas aprenden por experiencia de masas.

Muchos pensábamos simplemente que la experiencia con el gobierno macrista y las penurias que trae aparejadas, más tarde o más temprano se haría conciencia en gran parte de sus votantes. Todo el aparato mediático del capital concentrado está dedicado a impedir que esto suceda. Todos los opositores verdaderamente democráticos tratamos de contrarrestar ese discurso del poder dominante. Sin ganar esta lucha ideológica no hay salida posible.

Pero no habíamos tomado conciencia de la profundidad de esta ofensiva, en la existencia de un salto cualitativo en los medios de comunicación de masas y en el aprovechamiento profundo de estas innovaciones.

La experiencia determina en gran medida la conciencia, pero la experiencia es la experiencia de la vida real, hasta ahora había sido así. Pero hoy, para gran parte de la población, la realidad, está dentro de las redes: vive, se comunica, recibe noticias, dentro de las redes. Es esta experiencia la que subiría a la conciencia, dejando de lado a la experiencia del mundo real.

Para hablar, argumentar, tratar de convencer de los males del macrismo, a las personas que viven dentro de las redes, de alguna manera también tendríamos nosotros que vivir dentro de las redes para poder dialogar y convencer.

Si aparece en las redes es verdad, tienen valor de verdad,  entonces, por ejemplo, todo lo que envían los trolls es verdad. Pero si nosotros enviamos una cantidad equivalente, que por el hecho de aparecer en las redes también sería verdad, se establecería objetivamente la lucha ideológica entre la mentira del macrismo y la verdad del pueblo. Es la única vía por la que podríamos discutir con muchos votantes bienintencionados de Macri.

Comunicarnos desde afuera de las redes, es imposible porque para ellos es un mundo que no existe, su mundo real es su mundo virtual.

Esta nueva realidad, que hace tiempo que existe, pero que muchos de nosotros recién tomamos nota a raíz de estos dos artículos citados, nos hace sentir que, hasta ahora, habíamos estado fuera de época. Razónabamos en un mundo binario, analógico, basado en los hechos reales. Ellos lo hacen en un lenguaje digital en un mundo virtual que para ellos es el único real.

Imposible comunicarse si no entendemos esto, hay como una división de generaciones, las que pensamos en términos analógicos, binarios, y los que piensan en forma digital.

Muchos estamos en transición, en parte en el pasado binario, en parte en la actualidad virtual.
Todo esto nos lleva a la conclusión de que hacer ver la realidad a los microfascismos que aún pueden ser rescatables o neutralizables, lo debemos hacer en su mundo virtual que para ellos es el real.
Estamos atrasados, tenemos que actualizarnos.

Adamovsky también afirma al comienzo y al final de su artículo que “del microfascismo sólo se sale proponiendo un horizonte colectivo que sea mejor. Tiene razón, pero ¿cuál es ese horizonte colectivo? ¿Cómo se llega a él? ¿Con qué fuerza contamos para lograrlo?

¿Cuál es el horizonte colectivo? ¿Intentar el “crecimiento con inclusión social y democrático bajo el capitalismo?” “¿O primero expropiando al gran capital concentrado?

¿Llegaremos utilizando como recurso fundamental ganar las elecciones amañadas, controladas y llenas de fraudes? ¿Utilizando el mismo aparato estatal que es la herramienta de dominación del gran capital?

Los gobiernos progresistas, “populistas”, pueden tener cierta independencia del mandato del gran capital, pero nunca podrán evitar, utilizando el actual Estado, derrotarlo y gobernar plenamente a favor del pueblo. Son gobiernos que sostienen básicamente una ideología de clase media, que es su principal base social, y esta clase, por sus características fluctuantes y centristas, contradictorias, no puede llevar adelante una lucha consecuente, porque al mismo tiempo que se revela contra el atropello del gran capital, se frena constantemente para defender sus pequeños avances materiales obtenidos. Por esta razón no puede vencer nunca sola en su lucha contra el gran capital.

Hay otra parte del texto de Adamovsky en el que dice: “Que el impulso al microfascismo se haya activado precisamente ahora tiene que ver con el momento político en el que estamos  /…/ emerge por el agotamiento del horizonte que propuso el gobierno anterior. Porque el kirchnerismo volvió a dotar de intensidad a la política, propuso nociones fuertes de lo colectivo, prometió más derechos para minorías y para clases subalternas apelando a una retórica de confrontación con las corporaciones. En tanto ese horizonte resultó convincente /…/ La retórica de lo colectivo, de la lucha reivindicativa, de los derechos (incluidos los humanos), se sostuvo en una ilusión a futuro ahora agotada.”

Aquí hay algo que no termina de quedar claro. ¿Cuándo esta ilusión a futuro se agotó? ¿Y por qué razón?
En primer lugar la política del anterior gobierno no se basó en una retórica de confrontación con las grandes corporaciones, sino en la creación de 5 millones de puesto de trabajo, inclusión de casi todo el mundo en las jubilaciones, una gran inversión en obra pública, en múltiples rubros, en resumen con la elevación del nivel de vida y de posibilidades de futuro para gran parte de la población, como lo fueron la repatriación de más de mil científicos, los satélites Arsat, etc. Su crítica, aunque incompleta, fue la mayor que se haya realizado desde un gobierno contra el capital concentrado, y fue una defensa necesaria e inevitable. A pesar de sus errores de caracterización, ayudó en gran medida a la elevación de la conciencia política de la población, y a que ésta comenzara a comprender cuál es el verdadero enemigo que enfrenta todo el pueblo. Enemigo que está hoy directamente en el gobierno.

La desilusión de las masas con el kirchnerismo es inevitable, porque es un movimiento de clase media, que como tal no es suficiente para derrotar al capital concentrado internacional. Pero esta desilusión puede ser una toma de conciencia de la necesidad de superar al kirchnerismo, de partir de lo avanzado e ir más allá, o como condena del mismo, como si fuera el responsable absoluto de la actual penuria del pueblo. Esto último sería nefasto. Es el discurso con el cuál el gobierno trata de ocultar su política de saqueo.

No hay pruebas de que la experiencia kirchnerista se haya agotado. Hechos como los cantos permanentes “vamos a volver”, “vamos a volver”, y la concurrencia masiva a actos de CFK, Kicillof y otros dirigentes kirchneristas no avala esta caracterización.

La única clase social capaz, potencialmente, de derrocar al capital concentrado es la clase obrera, como dirigente de todo el pueblo, pero para esto necesita la existencia en una organización en la que haya por lo menos un pequeño grupo de intelectuales revolucionarios que ayuden a explicar la verdadera naturaleza de la situación social que se vive, quiénes la generan, y por qué. Esto no existe, y es posible que no surja por muchos años.

Este supuesto agotamiento es materia discutible y analizable. La feroz campaña virtual del gobierno, a través de un ejército de trolls y otros mecanismos puede ser muy determinante en el surgimiento de estos microfascismos, aunque este agotamiento todavía no se haya producido.

Está claro, después de todas estas consideraciones, que es necesario tener siempre presente que también es imprescindible dar la batalla ideológica con los votantes del macrismo —los que sean rescatables, que hay muchos— desde su mismo mundo virtual, al que toman como el único verdadero existente.

Carlos A. Larriera

21.9.2017




[1] Publicado en la revista digital Anfibia.
[2] Ídem.
[3] C. A. Larriera, wwwnudosgordianos.blogspot.com (sin punto entre www y nudos gordianos).