lunes, 11 de diciembre de 2017

Baja de sueldos y jubilaciones, ajuste fiscal, impuesto a los ricos y plusvalía

Baja de sueldos y jubilaciones, ajuste fiscal, impuesto a los ricos y plusvalía



No tiene el más mínimo sentido decir que la única manera de conseguir un ajuste fiscal, es decir, reducir el déficit al mínimo, o directamente lograr un superávit, sólo se puede realizar bajando los sueldos y jubilaciones.

También se dice que el gasto social abarca una buena parte del presupuesto.

Pero el presupuesto se basa en ingresos y gastos. Si los ingresos son escasos cualquier presupuesto, por mínimo que sea, tiende a ser deficitario.

Ahora bien, los ingresos provienen de los impuestos. Con las inmensas ganancias que tienen las grandes empresas financieras, agropecuarias, comerciales, industriales y exportadoras, mayormente extranjeras radicadas en el país, un mínimo porcentaje sobre esos ingresos significaría que el presupuesto tendría una base financiera muy grande que sería más que suficiente para sostener cómodamente todos los gastos del estado, incluido el gasto social.

Por todo esto, decir que la única manera de reducir el déficit fiscal es bajar los ingresos de asalariados y jubilados es una tomadura de pelo, algo que no tiene el más mínimo fundamento, si se lo presenta como la naturaleza de las cosas, como una ley de la naturaleza, como algo natural e inevitable.

Se puede evitar fácilmente el déficit fiscal cobrándole un poquito más de impuestos a las grandes fortunas. Con pagar sólo un mínimo porcentaje de los 400.000 millones de dólares que tienen en el exterior el Estado tendría ingresos de sobra para cubrir un generoso presupuesto, tanto para infraestructura, educación, construcción de viviendas, etc., como para jubilaciones, AUH y otros gastos sociales.

Ahora bien, existe una explicación científica de esa voracidad del gran capital por absorber ingresos de todos lados. La rebaja de sueldos y jubilaciones aumenta sus ingresos. Y el capital siempre ha implementado medidas de redistribución del ingreso regresivas, para que lo que paga en salarios vuelva en gran medida a su bolsillo, por ejemplo cobrarle más impuesto a los pobres, como es el caso del IVA. Este ingreso va al Estado, y del Estado los empresarios se encargan que vaya a sus bolsillos, vía subsidios de una variada naturaleza, como lo es también bajarle el impuesto a los ricos, por ejemplo el caso de las retenciones.

Todo el dinero genuino que existe es la forma monetaria del valor del trabajo ocupado en la producción, lo que producen los obreros en las fábricas, del tipo que sean, los que fabrican la producción material. Parte se divide en salarios y parte en plusvalía, plusvalor.

Las cosas tienen un valor de cambio,

Al obrero no se le paga todo el valor del trabajo que produce, sino sólo lo necesario para su subsistencia. Esta sería la definición del salario. Aunque en la práctica los empresarios hacen lo posible para pagarles mucho menos, por la sencilla razón de que de esa manera les queda una porción mayor del valor del trabajo producido por los obreros, es decir de la plusvalía. Este valor del trabajo en la producción de bienes materiales es la única producción de valor que existe en la sociedad capitalista. Y el dinero genuino es el representante de este valor. Y la parte del plusvalor de este valor-dinero es repartido entre todos los capitalistas, financieros, comerciales, etc.[i]

La mercancía tiene dos valores: valor de cambio y valor de uso. El primero es el tiempo de trabajo socialmente necesario para fabricar una mercancía.

El segundo es el valor de uso, la utilidad que tienen las cosas: para qué sirven, para qué se usan.

La mercancía tiene esos dos valores, y no tiene nada que ver el uno con el otro. Un producto puede tener una gran utilidad pero ningún valor de cambio, porque no ha llevado trabajo humano producirlo. Como por ejemplo el aire (por ahora al menos).

A la población le interesa el valor de uso. Al capitalismo el valor de cambio; el valor de uso es sólo el medio necesario para apoderarse de ese valor de cambio, porque nadie paga por algo que no le sirve para nada.

La existencia de estos dos valores de la mercancía han sido ocultados a la población en general durante estos tres siglos de capitalismo. Aunque a su comprensión podría accederse desde la escuela primaria, habitualmente no se enseña en las escuelas o colegios.

Sin estos dos conceptos la población está en gran medida incapacitada para comprender cómo funciona el capitalismo. Normalmente se los confunde. Se piensa, por ejemplo, que al capital le interesa el valor de uso de las mercancías de la misma manera que a la población en general. Pero no es así, a la gente del común le interesa el valor de uso, y el valor de uso en el capitalismo es sólo una condición necesaria para obtener el valor de cambio, al capitalismo le interesa el valor de cambio, el valor de uso es un requisito para vender sus mercancías, pero no le interesa en sí mismo.

El trabajo humano produce valor. De todo ese valor producido por los obreros, el capitalismo le reconoce a los mismos lo mínimo posible, el ingreso suficiente para permitir su existencia y reproducción, esa es la definición de salario. Y se apropia de la mayor parte del valor producido por los obreros, la llamada plusvalía o plusvalor. El valor total producido por el trabajo humano funciona en el mercado como valor de cambio. De esa manera el capitalista se apropia de la totalidad del valor producido en su forma dineraria. Y de esa totalidad usa una parte para pagar salarios y la otra se la  queda.
El capitalismo funciona con la finalidad exclusiva de apropiación de plusvalor. No le interesan las utilidades de la producción material más que por su contenido de plusvalor. Su existencia depende de la apropiación de plusvalor. Es un vampiro de plusvalor. Si no se apropia de él deja de funcionar como capitalista.

La masa total de ganancia de los capitalistas es igual a la masa total de plusvalor producido. El capitalista invierte un determinado monto de capital para apropiarse de un porcentaje de él como plusvalor, esa es su tasa de ganancia, de rentabilidad. Invierte 100 y quiere retirar, p. ej., 110.

Hoy el capital concentrado y centralizado internacional, que es el que realmente gobierna el mundo, el verdadero poder mundial, tiene un tamaño de capital descomunal. Para obtener una tasa de ganancia de la inversión de capital necesita cifras siderales de plusvalor, representados en su forma dineraria. Necesita de casi todo o todo el plusvalor producido en el mundo por eso avanza sobre los ingresos de los habitantes de todos los países del mundo, incluyendo el de otros capitalistas con menor poder.

Esta es la explicación científica, la lógica del capital en su etapa de máxima concentración mundial. La necesidad de apropiarse de cantidades siderales de plusvalor.

Como la totalidad del nuevo valor producido se compone de salarios y plusvalor, necesita bajar los salarios para apropiarse de más plusvalor. Y reingresar a sus bolsillos toda la parte de la totalidad el valor producido que se ha consumido como gasto estatal, rebajando de forma indirecta también el salario, la jubilación y el resto del gasto social. Poda gastos allí donde puede, sin importarle si la gente se perjudica en más o en menos, incluso si se muere o no, como en el caso de la reducción de beneficios en el PAMI.
Esta es la explicación científica del funcionamiento actual del capitalismo. No es un capricho de Cambiemos, es una necesidad real. Pero no una necesidad proveniente de una ley natural, sino la necesidad del gran capital concentrado.

Es una locura, una contradicción insalvable, que el capitalismo siga “obstinado” en apropiarse de valor trabajo, valor de cambio, cuando cada vez más en todo el planeta la producción se basa mucho más en el trabajo de máquinas que de humanos. Lo que puede haber tenido de progresivo el capitalismo en los primeros siglos, al aumentar exponencialmente la capacidad productiva en base al progreso tecnológico, hoy se vuelve cada vez más destructivo. Pero el capitalismo se basa en la apropiación de trabajo humano, y toda otra lógica le es ajena.

O sea que hay dos lógicas, la que se refiere al mejoramiento del nivel de vida del conjunto de la población, al llamado, por ejemplo, crecimiento con inclusión social, y la que se refiere a la necesidad del gran capital.

Estas dos lógicas chocan, son incompatibles, gana una o la otra. Para que el capital se apropie de más valor trabajo el pueblo tiene que percibir menos ingresos. La mercancía tiene dos valores, el valor trabajo y el valor de uso. Al pueblo le interesa el valor de uso, la utilidad de las cosas, comer, vestirse, tener una vivienda, gozar de unas vacaciones, educarse, viajar, etc. A los capitalistas no les interesa el valor de uso, más que como medio de apropiarse de valor trabajo, valor de cambio.

Sucede que al comienzo del capitalismo lo usual era la manufactura: fábricas con un 90% de mano de obra y un 10% de maquinaria. O sea que el 90 % del valor de la producción era producción de nuevo valor. Hoy esto se ha invertido, 1% de trabajo humano y 99% de producción en base a la tecnología. Eso hace que sea mínimo el valor que el capitalista puede apropiarse de la propia producción de su fábrica, dado el bajísimo porcentaje que en la producción corresponde a nuevo trabajo humano. Por eso necesita saquear el mundo.

El resultado es condenar a toda la población mundial a un deterioro del nivel de vida descomunal sin que se estabilice en ningún punto, cada vez bajando más y más, se degrada la condición humana, crece la miseria, etc.

Este es el resultado inevitable de la lógica actual del capital. Pero es lógico sólo para el capital. Para el pueblo es lo más ilógico que pueda haber. La población quiere y necesita que haya cada vez más trabajo, que se produzca más, que haya para todos, que se incremente permanentemente el bienestar general.
El capital necesita apropiarse de valor trabajo, el pueblo de valor de uso, de las cosas por su utilidad. Si no rigiera el capitalismo el hecho de que la mayor parte de la producción se realice a máquina, en una revolución tecnológica en aceleración exponencial, sería una bendición para el pueblo. Pero bajo el capitalismo en la actualidad esto se vuelve en contra del bienestar general, aunque igual signifique un beneficio que cada vez se produzca mayor variedad de productos a un costo menor. Eso permitiría un mayor consumo general, lo permite, a condición de que no se rebajen los ingresos de los trabajadores, activos y pasivos (jubilados). Pero la baratura creciente de los productos produce un engaño al pueblo, se cree que es una demostración de que el capitalismo funciona bien en beneficio del pueblo. Pero tiene la contradicción que la baratura se debe al perfeccionamiento de la tecnología, y ésta reduce permanentemente el empleo.

Un régimen, aunque no sea muy democrático, pero que garantice un nivel mínimo de vida a la población tiene por esa razón en cierto sentido algún grado de legitimidad. La tendencia del actual régimen de gobierno, no sólo el local, sino de todos los gobiernos mundiales, es perder todo tipo de legitimidad.
El  gran capital no se detendrá en su saqueo mundial, la perspectiva es el deterioro progresivo, la degradación extrema de la humanidad.

La única forma de evitarlo es la lucha de todo el pueblo, con la clase obrera cumpliendo un rol dirigente por su consecuencia en la lucha, por su fortaleza, por su capacidad de llevar la lucha hasta el fin.

La necesidad objetiva de la situación mundial, no sólo local, es una verdadera revolución democrática, pero los dirigentes sindicales y políticos que defienden los intereses del pueblo y se oponen a la actual política gubernamental, no plantean esta necesidad, no la difunden, no la explican, no promueven su concreción. Todo depende entonces del espontaneísmo del pueblo, que no garantiza por sí sólo el logro de una verdadera revolución democrática.

Carlos A. Larriera
11.12.2017


                                                        



[i] El valor de una mercancía se compone de valor trabajo “viejo” y nuevo. El viejo, trabajo muerto, es el contenido en los insumos, en las materias primas y materiales de construcción utilizados para fabricar el producto. En realidad el valor producido por el trabajo nuevo de los obreros se reparte de distinta manera al constituir el valor total de la mercancía. Por un lado traslada el valor trabajo contenido en los insumos de producción al nuevo producto, como por ejemplo el contenido del valor trabajo de la harina pasa a formar parte del valor del pan,  o el de los ladrillos a un edificio que se está construyendo; además paga su propia fuerza de trabajo y finalmente el resto del valor producido, el plusvalor, es apropiado por el capitalista. El dinero es el representante genuino de todo el valor contenido en la mercancía. Pero el único que produce nuevo valor es el trabajo nuevo. Y sin nuevo valor no habría plusvalía ni por lo tanto ganancia empresaria. Esto es lo que interesa aquí, por eso para facilitar la comprensión de la exposición se omiten estas precisiones en el texto. Esta omisión no cambia el sentido fundamental del artículo.
    

jueves, 26 de octubre de 2017

Los saltos de cantidad en calidad en los análisis políticos1

Los saltos de cantidad en calidad en los análisis políticos (1)




El salto de cantidad en calidad ya se conocía desde Anaxímenes, uno de los grandes filósofos de Mileto, junto con Tales y Anaximandro. (2)

En los análisis económico políticos no se tiene adecuadamente en cuenta ni el salto de cantidad en calidad ni que la existencia es un fuerte determinante de la conciencia. En éste último caso podemos agregar la experiencia junto con la existencia, que se parecen pero no son exactamente lo mismo. Uno puede existir sin experimentar demasiado. Pero las dos son inevitablemente determinantes.
Tomemos el caso de un campesino, el “cabecita negra” que bajó de las provincias para integrarse a la industria en el período de sustitución de importaciones posterior al crac del ’29, junto con los inmigrantes europeos, muchos de ellos socialistas o anarquistas. Esta combinación explosiva para los intereses del capitalismo fue la que intentó controlar con éxito el primer Perón. Pero siguiendo con la reflexión, un campesino con un mes de trabajo en una fábrica todavía es un 99% campesino y un 1% obrero. Su existencia como  campesino le ha formado en gran medida una concepción del mundo que todavía no ha sido cambiada o reemplazada por su nueva existencia como obrero fabril. Y, probablemente, nunca lo sea del todo. Pero al cabo de cinco, diez o veinte años, su existencia habrá cambiado la composición de su conciencia, en, por ejemplo, 50% conciencia campesina y 50% obrera.
Aquí también interviene la noción de salto de cantidad en calidad, simplificando el ejemplo, a medida que su vida de obrero se prolonga en el tiempo, es decir, se acumula una cantidad de tiempo vivida como tal, se va acercando un momento en que se produce un salto de cantidad en calidad y ya se puede considerar que piensa en un 100% como obrero. Hasta ese momento, durante todo ese período, no se podía decir que su conciencia era plenamente campesina ni tampoco plenamente obrera.

Ver a alguien trabajando en una fábrica y pensar que, por lo tanto, piensa como obrero, sin averiguar primero cuánto tiempo lleva en ese trabajo, nos conduce inevitablemente a un error grave de apreciación.

En general siempre se produce una acumulación molecular de experiencia económico política en los pueblos a lo largo de un cierto período de tiempo, más o menos  prolongado según de lo que se trate.

Y esta acumulación generalmente no se percibe, y por lo tanto no se tiene en cuenta. En determinado momento se produce un salto de cantidad en calidad, y repentinamente aparece en la superficie como un fenómeno nuevo. Esto es lo que pasó con el estallido popular del 2001. Si bien había muchos antecedentes que se venían acumulando, tanto de protesta y resistencia como de los padecimientos que las provocaban. Pero el estallido en sí fue en gran medida una sorpresa para la mayoría de la población, para algunos más que para otros, incluso para los propios protagonistas. El detonante final fue el decreto de estado de sitio por De la Rúa el 19 de diciembre. “¿Estado de sitio? ¡Otra vez dictadura no! Todos los que vienen gobernando desde 1983 nos someten a las mismas penurias ¡Qué se vayan todos!”

Hay que tener en cuenta que una gran parte de la población adquiere determinada conciencia en un período particular de la historia, y cuando ese período cambia, y surge algo muy distinto, siguen pensando que gran parte de lo que caracterizaba al anterior período sigue vigente. La “vieja” conciencia sigue predominando a pesar de que las condiciones objetivas han cambiado. Hay una disociación entre ambas.

Esto tiene efectos positivos y negativos. La promesa del gobierno anterior de no reprimir la protesta social se cumplió en gran medida, lo que permitió que, cada una de las movilizaciones se realizara con cierto grado de tranquilidad. El pueblo se acostumbró a movilizarse, podría decirse más que en cualquier otra época de su tradicional capacidad de movilización. A pesar de que este gobierno, al contrario del anterior, hace de la represión la columna vertebral de su gestión, el pueblo ha seguido movilizándose con cierta relativa confianza, interiorizada muy profundamente durante el período anterior, de que no iba a ser reprimido.

Esto es un efecto por un lado muy positivo, porque ha ayudado a mantener un alto grado de movilización frente a las crecientes agresiones a las condiciones de vida de la población por parte de este gobierno, y ha impedido, en gran medida, que tanto su plan represivo como el llamado ajuste —que sería más apropiado denominar saqueo— avanzara con toda la velocidad que quería el poder dominante.

Pero tuvo también varios efectos negativos. Colaboró en alguna medida a que la parte del pueblo ingenua y bien intencionada pero que votó a Cambiemos, tardara en tomar conciencia de la verdadera naturaleza de este gobierno. Claro que esto no fue el único factor que provoca esta demora, hay muchos otros muy determinantes como el manejo de la información y la manipulación de la población por medio del cuasi monopolio de los medios de comunicación y de una utilización extremadamente efectiva de las redes sociales y gran parte del poder judicial.

Esto se refleja, por ejemplo, en el mantenimiento de un alto porcentaje de votos por parte de Cambiemos.  Otro efecto negativo es que el pueblo no ha estado suficientemente prevenido acerca de las características y modalidades de los planes represivos del gobierno, y, por lo tanto, todavía necesita perfeccionar la organización de las movilizaciones para permitir su creciente continuidad mientras se actúa de la manera más efectiva frente a la represión.

Esto no niega que toda la experiencia vivida desde las tres A y la dictadura hasta acá no haya dotado a gran parte de la población de un grado de conciencia mayor que en cualquier otro momento de la historia.

Pero falta un ajuste, en el sentido de adecuar la conciencia a la realidad objetiva que se está viviendo, y a la perspectiva de que empeore en profundidad si el gobierno logra cumplir sus planes.

Es un fenómeno muy común, que se repite constantemente, tanto a nivel social como a nivel grupal o individual, de que la conciencia generada por la existencia y experiencia anterior continúa vigente aunque la realidad objetiva haya cambiado. Tener plena conciencia de esto ayudará a todos a adecuarnos en el tiempo suficiente frente a los cambios de situación política, económica y social.

El movimiento molecular puede producirse en un grado significativo o no, pero puede tomar distintas direcciones, porque el poder dominante interviene de múltiples maneras para manipular las conciencias, dando una interpretación falsa de los hechos, orientando al pueblo hacia enemigos ficticios, como hicieron el nazismo y el fascismo.

La existencia y la experiencia determinan, en gran medida, a la conciencia, pero hoy este proceso se ha complicado mucho, porque la mitad de la población vive en las redes sociales, su realidad es la realidad virtual, y la verdadera realidad de los hechos no la tiene en cuenta.  (3)

A pesar de esto la realidad material es más fuerte y termina determinando en gran medida la conciencia. El problema en política es siempre que la toma de conciencia se realice con el suficiente tiempo como para enfrentar y vencer la ofensiva del gran capital. Por eso la batalla ideológica debe contrarrestar el discurso público del gobierno, más su influencia en la realidad virtual, más la manipulación del poder a la interpretación de los hechos reales.

¿Cuánto tiempo deberá transcurrir, cuánta experiencia habrá que acumular, para que la parte sana de los votantes de Cambiemos tome nota de la verdadera naturaleza de este gobierno?

¿Hacia dónde se orienta la acumulación molecular en el seno del pueblo? ¿Se producirá un salto de cantidad en calidad de esa acumulación? ¿Y si así fuera cuándo?

La elevación de la conciencia que tiende a surgir naturalmente de la experiencia de los pueblos no es suficiente. Es necesario que se complemente esa experiencia con conocimientos adecuados de cómo funciona la sociedad, tanto de este país, como del conjunto del mundo. Y para eso se necesita el aporte de verdaderos intelectuales que sean fieles a la causa del pueblo. La combinación de ambos y la batalla ideológica consiguiente es imprescindible.

Es necesario ganar esta feroz lucha ideológica contra las manipulaciones de las mentes por parte de los agentes del poder económico dominante, en primer lugar de este gobierno.

Sólo la combinación de la experiencia que tiende a surgir naturalmente de los hechos con una explicación de los verdaderos intelectuales acerca de los intereses materiales del poder económico dominante que defiende este gobierno, y de la actitud de todos los partidos políticos, periodistas, comunicadores, etc. que de alguna manera colaboran con él, puede lograr que el conjunto de la población tome verdaderas conciencia de la situación que vivimos, y su dinámica a futuro.

Carlos A. Larriera

26.10.2017

   (1)  Este artículo ya estaba escrito antes de saberse el resultado electoral. Habría que esperar un tiempo para hacer un balance serio de manera de agregar conceptos, pero el contenido fundamental del artículo no cambia, y parece conveniente publicarlo sin modificaciones aclarando cuando fue escrito.

 (2) “…y la introducción de un criterio cuantitativo para explicar diferencias cualitativas no solo perfeccionó los sistemas monistas milesios, sino que fue muy fructífero para el pensamiento griego posterior y también para el europeo. Estamos aún en los inicios, en el primer alborear de la explicación racional, y aquí no hay que plantearse el que Anaxímenes no le haya dado ninguna explicación matemática a su nuevo principio.
Este avance hay que atribuirlo, con justicia, a los pitagóricos, Pero, mediante la afirmación del principio, se había dado el primer paso esencial por un camino que aún se sigue. Que todos los fenómenos físicos —color,
sonido o cualquier otro— puedan expresarse en forma de ecuaciones matemáticas —en otras palabras, que todas las diferencias de cualidad puedan reducirse a diferencias de cantidad y que, solo cuando se reducen de este modo, puedan ser consideradas descritas de un modo científico es un supuesto sobre el que se basa toda la ciencia física moderna.
Al explicar todas las diferencias cualitativas de materia por grados diferentes…” (A.B. Guthrie, Historia de la
filosofía antigua, Tomo I, pág. 125 de la versión en PDF)

 (3) Ver el artículo Microfascismos y realidad virtual, en Rebelión y en wwwnudosgordianos.blogspot.com.








miércoles, 25 de octubre de 2017

El motivo profundo de la persecución, encarcelación y tortura de Milagro Sala


El motivo profundo de la persecución, encarcelación y tortura de Milagro Sala[1]



Hoy tenemos la noticia de que Sergio Maldonado reconoció el cuerpo de Santiago por sus tatuajes.
Es imposible hacer comentarios que enfaticen la tragedia más que la tragedia misma.

La lucha por la aparición con vida siempre tuvo doble contenido: la aparición con vida propiamente dicha, o, en el peor de los casos, el completo esclarecimiento de todo lo sucedido y el castigo a los culpables.

Ahora todo parece indicar que entramos en la lucha por este segundo contenido de la consigna aparición con vida.

Toda la lucha por la aparición con vida de Santiago Maldonado, todas las movilizaciones, las acciones judiciales, la lucha ejemplar de la familia, era desde todo punto de vista profundamente necesario hacerlo, y siempre debemos hacer incluso mucho más, todo lo que sea necesario. Por Santiago Maldonado y por nosotros mismos, porque se aceptamos una desaparición forzada, un crimen de estado, abrimos el camino para que se repita.

Es difícil encontrar las palabras para explicar que la lucha por la libertad incondicional de Milagro Sala y todos los militantes presos de la Tupac tiene la misma importancia.

En algún sentido, si no se interpreta mal, aún más necesaria y urgente, nos exige luchar todo lo necesario para conseguirlo, hoy y ahora.

La lucha por Santiago en cierto modo ha hecho pasar a segundo plano la lucha por Milagro.

Es difícil que sea de otra manera. Pero las recientes declaraciones de ella diciendo que no quiere vivir más rebelan la necesidad y la urgencia de redoblar la lucha por su libertad.

Tanto lo de Santiago como lo de Milagro son hechos terribles. Pero son la avanzada de la ofensiva del gobierno por instaurar una nueva dictadura en todos sus sentidos.

En cierta manera, el primer caso se inscribe en la ofensiva del capital extranjero por apoderarse de las tierras ancestrales mapuches. Lo de Maldonado es el resultado de la orden del gobierno “bajen a uno”. Seguramente no hubiera trascendido tanto si hubiera sido mapuche, porque ha habido otras víctimas mapuches anteriormente.

El caso Milagro Sala y la Tupac es el peligro que significaba y significa para el gobierno de Morales, el de Macri, y de todo el capital económico dominante.

Es improbable que exista o haya existido otro movimiento social que haya realizado la monumental obra de la Tupac. Hicieron de todo,
Viviendas, centros de salud (incluído un Centro Modelo Integral de Rehabilitación para niños y adultos discapacitados), colegios, centros de recreación, fábricas, textiles y talleres metalúrgicos”, “La Tupac Amaru posee su propio sistema de construcción de viviendas, sus propias fábricas, escuelas y centros de salud”, “creó fábricas de metalúrgica, bloques y adoquines, haciendo el proceso de construcción mucho más eficiente. Recibe un 50% menos que el que reciben las compañías y construye las casas cuatro veces más rápido que el sector privado”, “en sus fábricas elimina todos los intermediarios – los proveedores, constructores, compañías y arquitectos- y lo puede reinvertir en la comunidad como un gran gesto a la sociedad”, “parque acuático como el de Alto Comedero…///… la alegría de un niño zambulléndose como bomba en el agua”[2].
Este es uno de los innumerables testimonios sobre la monumental obra de la Tupac Amaru impulsada por el corazón de Milagro Sala, ejemplarmente reflejado en el libro de Sandra Russo,[3] imprescindible para comprender el fundamento profundo de la obra de Milagro y la Tupac.
“La irritación que provoca la Tupac es básicamente consecuencia de su propio crecimiento”, “La disciplina de la Tupac…///… es horizontal toda vez que la disciplina de uno compromete al otro con su propia disciplina.”  (Pág.87).
A una profesora en Ciencias de la Educación, que quería trabajar en la Tupac, Milagro le dijo: “armá una copa de leche en tu barrio …///… que juntara un grupo de gente con ganas de darle de comer a los chicos …///… que ella nos iba a explicar cómo podíamos organizarnos”. Ahora a dar clases en la escuela, “pero la copa sigue funcionando …///… la lleva adelante mi hermana.”
Otros testimonios de miembros de la Tupac:
“El que no entiende que uno trabaja tanto porque lo hace de corazón, nunca va a poder integrarse del todo…///… Milagro insisten en que las cosas uno tiene que ganárselas. En lo individual y en la organización, pero la organización, para crecer y permanecer, también tiene que ganarse su día a día. El barrio se sostiene con mucho trabajo, y a eso nunca le decimos que no.” (Pág. 109)
“De las 3.800 personas que trabajan en la Tupac, la mitad son mujeres”. (Pág. 133)
“Ahora te dicen que el gobierno nos ayuda, pero esto empezó sin ningún gobierno y sin un Estado que apoyara”. ..///… Nos dijo que quería hacer una revolución, pero sin armas. Una revolución con trabajo, salud y educación.” (Pág. 133)
“En la red de organizaciones sociales hay veintitrés organizaciones sociales que Milagro juntó. Antes estaban divididas. Algunas no sabían cumplir los requisitos. Aprendieron…” “En todas las localidades jujeñas donde está la Tupac, hoy hay vivienda, fábrica”, pileta. Hoy queremos tener una universidad propia.” (Pág. 134)
“¿Gerardo Morales? Por Jujuy no hizo nada. Se fue a Buenos Aires y cuando volvió se encontró con otra cosa. Se encontró con que ya no le alcanza con prometer dos kilos de chorizos para que lo voten. La gente sabe que lo vota y después él se olvida. Así ha sido siempre. Por eso la ataca a Milagro. Porque la obra de Milagro a él no le conviene. …///… No se trata sólo de Milagro, sino de la conciencia que ella despertó en los jujeños.” (Págs. 134/5)
“Aquí en Corrientes empezamos con la copa de leche, como la Tupac desde su fundación. Es una experiencia que sigue siendo de real valor. Es la forma de organizarnos desde la base.” (Pág. 143)
“¿Qué es lo que tiene la Tupac que hace que todo funcione? Yo diría que tiene seriedad militante. Tiene objetivos: salud, educación y trabajo. Y el respeto al aborigen, la no discriminación social. La Tupac crece y todos vamos creciendo con ella. La modificamos, pero a su vez  nos modifica.” (Pág. 153)
“Milagro mide el esfuerzo y el deseo de integrarse de los que llegan, y lo mide a través de los resultados. Parece saber, con un saber intenso, que el trabajo pone en acción y que la acción hermana.” (Pág. 155)
“Y está Milagro, que es una líder natural, y está el comienzo que todos conocemos, el de la copa de leche. Eso es parte del misterio. Una construcción que comienza por lo más simple, por poner un tinglado, o abrir una casa y darle una copa de leche a un niño. Proteger a los niños. Parece simple y no es simple. La Tupac lo hace simple…” (Pág
“La Tupac vino a demostrar que sí se puede con organización popular, con una disciplina férrea, con solidaridad. Eso genera una gran autoestima de un sector amplio de la militancia.” (Págs. 203/4)
La obra de Milagro Sala y la Tupac  revela muchas cosas. Es un movimiento social inédito, único en su género, que ha logrado salud, educación, vivienda, deportes, piletas de natación, Centro Modelo Integral de Rehabilitación para niños y adultos discapacitados, estaba proyectando hacer una universidad, todo en base al trabajo de todos, a la disciplina como comunidad, con el trabajo y la solidaridad, el compromiso, principios inamovibles de la organización, profundamente incorporado en todos sus miembros, todo en base al corazón, el de Milagro y el de todos.
Es una prueba inapelable de que se puede de esa manera tener una vida digna, comunitaria, solidaria.
Contrasta con la aparente impotencia de todos los gobiernos, no sólo el de Morales. A ojos vista, por simple comparación, si la Tupac pudo, en base al trabajo de todos, y la perspectiva era que iba a poder mucho más, como el proyecto de construir una universidad, cómo puede ser que los sucesivos gobiernos no hayan podido. Queda al desnudo que los gobiernos no pueden porque no quieren, porque defienden otros intereses que no son los del pueblo. Sin necesidad de discursos, de argumentación, de campañas publicitarias, la Tupac, con su sola existencia, con su obra en continuo crecimiento, desnuda políticamente a todos los gobiernos y a los poderes económicos que están detrás.
En todas las provincias hay partidos políticos, y distintos tipos de organizaciones que hacen trabajo barrial. Pero ese trabajo no pasa del asistencialismo, más o menos eficaz, más o menos desinteresado, pero que no cambia en lo fundamental la situación de carencia y pobreza de los barrios.
Poco a poco la obra de la Tupac fue trascendiendo y de muchas provincias miembros de otros movimientos barriales se acercaron para aprender como lo lograba la Tupac. Milagro siempre les respondía lo mismo inicialmente, con trabajo. Si querían integrarse directamente a la Tupac debían ser concientes que se incorporaban para trabajar. Y si volvían a sus provincias para intentar poner en práctica lo que aprendieron de la Tupac, deberían empezar obligatoriamente por la copa de leche, por buscar la forma de alimentar en primer lugar a los niños, logrando poco a poco la colaboración de habitantes del barrio.
Gran cantidad de organizaciones de muchas provincias se incorporaron a la Tupac. Y muchos miembros individuales se pasaron de sus organizaciones barriales también a la Tupac. Ésta se fue extendiendo a lo ancho de la provincia de Jujuy y a otras provincias. Siempre aplicando el corazón de su metodología de trabajo mancomunado.
Se fue transformando poco a poco en una verdadera “epidemia” que inquietaba cada vez más al poder económico dominante.
Solamente con su obra la Tupac ponía en evidencia la verdadera política de los gobiernos jujeños y de las demás provincias, y de todos los políticos burgueses, del peronismo, del radicalismo, del macrismo, a los cuáles les resultaba un verdadero peligro, imparable por mecanismos democráticos, y tampoco podían competir con la Tupac obra contra obra, porque sus intereses capitalistas estaban en otro lado.
Gerardo Morales acusaba a la Tupac de ser un estado paralelo, que evidentemente como tal no lo era, pero que en realidad lo que estaba significando era que cada vez más el pueblo recurría a la Tupac para solucionar sus problemas, tomando cada vez más conciencia de que el Estado no pensaba seriamente en ayudarlos.
Era una situación insostenible no sólo para el poder burgués de Jujuy, sino de todo el país, y probablemente la Tupac se iría extendiendo, por su propia naturaleza, por toda Latinoamérica, afectando al gran capital latinoamericano.
Se habla de que el encarcelamiento de Milagro por Morales, siendo dueño y señor del parlamento y la justicia jujeñas, provenía de su odio personal. Pero la causa profunda es la que estamos explicando, no se podía permitir el crecimiento continuo de una organización que hiciera la obra que la Tupac llevaba a cabo.
Por eso es tan difícil lograr la libertad de Milagro. Por eso su persecución y tortura. “No les alcanza con tenerme presa”, ha dicho ella recientemente. “La quieren ver muerta” ha dicho hace poco su abogada Gómez Alcorta cuando Milagro fue llevada intempestivamente de madrugada nuevamente al penal de Alto Comedero. En realidad es la única solución para Morales, Macri y todo el poder económico. No la pueden dejar en libertad para que se reanude la obra de la Tupac. No pueden eternamente permanecer en la ilegalidad desacatando las resoluciones de organizaciones internacionales cuyas decisiones han sido incorporadas en la reforma constitucional de 1994. Es lo que sucede, por ejemplo, con la CIDH, la Comisión Internacional de Derechos Humanos dependiente de la OEA.
Pero matar a Milagro Sala, por más que se haga de la forma más disimulada posible, es políticamente inviable. Lo ideal para el poder es que se suicide. Esa es la verdadera causa de su encarcelamiento, tortura, persecución. Hasta ahora Milagro Sala ha demostrado una fortaleza que admite muy pocas comparaciones. Pero es un ser humano, y nada garantiza que esta fortaleza sea eterna, máxime teniendo en cuenta de que tratarán por todos los medios de quebrarla.
Esto es lo que hace que a nosotros como pueblo se nos plantee una carrera contra el tiempo, tenemos la inexcusable obligación de hacer todo lo necesario para que Milagro esté en libertad. Y esto no admite excusas. Si tenemos que salir a la calle y permanecer en ella eternamente hasta que la liberen, es obligatorio hacerlo. Milagro Sala no puede seguir encarcelada.
No hemos tomado conciencia de que al estar presa ella estamos todos presos. No hemos tomado conciencia de que al no hacer lo suficiente para su excarcelación le hemos permitido al poder ganar una batalla, y aumentar su margen de agresión sobre todos nosotros.
No se puede afirmar, pero tampoco negar, y hay que pensarlo bien, que si hubiéramos logrado la libertad de Milagro Sala, la represión a la comunidad mapuche no se hubiera producido, y por lo tanto tampoco la muerte de Santiago Maldonado.
Si hay que explicar la situación social del pueblo argentino con una sola palabra ésta sería Milagro. Si no logramos liberarla seguirán avanzando cada vez más sobre nosotros. Que es precisamente lo que está sucediendo. Muchos de nosotros estamos cada vez más apesadumbrados, no necesariamente todavía desalentados, por los hechos que está produciendo el gobierno, con su pico más doloroso que es la muerte de Santiago.
Estamos en una situación en la que se puede parafrasear hasta cierto punto lo dicho por Bertold Brecht: “vinieron por los comunistas pero a mí no me importó porque no era comunista…etc., ahora vienen por mí, pero ya es tarde”.
Es innegable que a pesar de lo mucho que se ha hecho, no ha sido suficiente para obtener la  libertad de Milagro Sala y sus compañeros/as de la Tupac que también están presos en el penal de Alto Comedero.
Y esto es lo que no podemos permitir, antes de que vengan por nosotros pero ya sea tarde.
Hay que comprender que la libertad de Milagro está en el corazón de la lucha política de todo el pueblo contra el poder económico dominante y sus representantes políticos gubernamentales y no gubernamentales.
Por eso la tremenda dificultad para lograr su libertad, y por eso necesariamente debemos ser todos los que hagamos lo imposible por lograrla.

Carlos A. Larriera
25.10.2017










[1] Este artículo ya estaba escrito antes de saberse el resultado electoral. Habría que esperar un tiempo para hacer un balance serio de manera de agregar conceptos, pero el contenido fundamental del artículo no cambia, y dado la urgencia de la situación, parece conveniente publicarlo sin modificaciones aclarando cuando fue escrito.
[2] Del artículo de Justin McGuirk, periodista de la Revista Domus y del diario inglés The Guardian, “la inmensa obra de Milagro Sala que los grandes medios no muestran”, http://lageneracionsiguiente.blogspot.com.ar/2016/01/la-inmensa-obra-de-milagro-sala-que-los.html
[3] Sandra Russo, Milagro Sala, Jallalla, La Tupac Amaru, utopía en construcción, Ediciones Colihue, 2010.

lunes, 9 de octubre de 2017

Cataluña y España, algunas reflexiones preliminares básicas

Cataluña y España, algunas reflexiones preliminares básicas




Sin conocer en profundidad toda la historia de Cataluña y España, en particular el último siglo, y la historia reciente de la relación entre ambas no se puede realizar un análisis bien fundamentado, y por lo tanto no se puede sentar una posición a favor de los pueblos.

En todos los casos de separación se plantea el problema de la autodeterminación de los pueblos. Esto es lo primero que debemos que tener claro. Autodeterminación no quiere decir, por ejemplo, que los habitantes de las Malvinas pueden autodeterminar si prefieren pertenecer y estar sometidos a Inglaterra, o a la Argentina. El derecho a la autodeterminación es el derecho a constituirse como nación independiente. Como esto los malvinenses no están dispuestos a hacerlo, o no tienen la fuerza suficiente, no pueden recurrir al derecho a la autodeterminación. En algunos casos se incluye el derecho a elegir libremente la nación a la cual pertenecer[1], pero tampoco es a todas luces el caso de los malvinenses, que están muy lejos de las condiciones necesarias para una elección realmente libre.

Esto se aplica también a Cataluña. Lo primero que hay que averiguar fehaciente y fundamentadamente es si existe esta voluntad en los separatistas y si cuentan con la determinación y la fuerza suficiente como para constituirse como Estado independiente.

En caso que así sea sólo se puede legitimar su reclamo si se respeta la democracia de todo el pueblo, si realmente la inmensa mayoría de éste quiere la separación, si el referéndum está democráticamente garantizado, etc.

Como socialistas respetamos siempre el verdadero derecho a la autodeterminación de los pueblos, pero los socialistas, en términos generales, estamos a favor de la eliminación de fronteras entre las naciones y de la formación de estados más grandes.

Por lo tanto, en general, los socialistas luchamos por la no separación, explicando, agitando, tratando de convencer, y exigiendo en caso de separación su realización en forma absolutamente democrática, también estamos en contra de las anexiones, es decir, de la incorporación de un territorio en contra de la voluntad de la población, y respetamos del derecho a la autodeterminación.

Ahora ¿a qué clases sociales les interesa la separación? En primer lugar en muchos países los capitalistas de las zonas ricas tienden a separarse de las más pobres, dejándolas abandonadas a su suerte, para aprovechar al máximo las riquezas de su región y para que no se realice la redistribución del ingreso a la parte pobre de la nación. Esto se refiere tanto al desarrollo productivo como a las riquezas naturales. Éstos son los casos en que las clases dominantes de regiones ricas de muchos países reclaman la separación debido a sus propios intereses, mientras no le conviene a las otras clases, ni la clase media ni la clase obrera se benefician con la separación.

En muchos casos es bastante difícil de determinar a que verdaderos intereses responde el intento separatista, porque habitualmente una parte de  la clase media sigue a la burguesía de su región, estado o provincia, siendo arrastrada por ésta con promesas, falsas explicaciones, mediante la denostación de la población más pobre del país, etc.

Este es el caso de Brasil, sur rico y norte pobre, el de Italia, sur pobre y norte rico, y el de muchos otros países.

Los socialistas no apoyamos la separación en base a estos intereses burgueses.

En general a los trabajadores, obreros y asalariados no obreros, no les conviene la separación.

Imaginemos una Argentina en la cual se separara la Patagonia como país independiente, después de haber vendido o regalado la mayor parte del territorio al gran capital extranjero. Jujuy, basándose en el litio, junto con empresas extranjeras y una parte de Chile y Bolivia constituyera un nuevo Estado. Y lo mismo hicieran las provincias petroleras y las que tengan alguna riqueza importante para explotar. Esta balcanización o libanización del país nos perjudicaría a todos los que vivimos de nuestro trabajo. El país repartido en pequeños pedazos, donde el pueblo estaría totalmente indefenso ante el poder capitalista dominante.

La constitución de 1994 le concede la propiedad del subsuelo a las provincias, o sea el petróleo, toda la minería, el litio, etc. Muchas provincias podrían hacer acuerdos con un sector del gran capital extranjero, separarse del resto del país y aprovechar en su exclusivo provecho la riqueza natural que pertenece a su territorio.

Ya es grave que las 23 provincias más la Ciudad de Buenos Aires sean prácticamente 24 estados. Lo que debería existir en su lugar es una autoorganización regional libremente centralizada, pero no que cada provincia/estado tenga su propia constitución, corte suprema, etc. Porque los argentinos podemos ser mendocinos, porteños o tucumanos, pero también somos argentinos. La provincia que tiene petróleo debe repartirlo en todo el país, lo mismo que la que tiene litio, etc. Se deben considerar los intereses del pueblo de cada región, pero este mismo pueblo debe responsabilizarse porque toda la población se beneficie equitativamente de las riquezas desigualmente repartidas por todo el país.

La balcanización de Yugoslavia, por ejemplo, fue esencialmente promovida por los países imperialistas, y Rusia. Yugoslavia era una unión de países. Detrás de cada uno de ellos un sector de los países capitalistas más poderosos fogoneaba la guerra civil, con la finalidad de ser finalmente la potencia dominante sobre ese país. Las disputas étnicas, religiosas, etc., son siempre estimuladas al extremo para encubrir los verdaderos objetivos que existen para impulsar la balcanización. Por supuesto que todas las debilidades y contradicciones de Yugoslavia, su imposibilidad de construir un verdadero socialismo, etc., fueron bien aprovechadas por los países capitalistas que promovían la balcanización.

En muchos sectores de la izquierda mundial se debatía sobre cuál país de Yugoslavia tenía razón y cuál no. Y terminaban apoyando a uno u otro. Cuando habría que haber denunciado el invento y estimulación imperialista de la guerra civil, y promovido la completa democratización en Yugoslavia, manteniéndola unida como un solo país.

En el caso de la Unión Europea y la creación del euro[2], no fue una decisión del conjunto de la burguesía europea de los distintos países, sino básicamente la política de la burguesía alemana, y en parte francesa, para disfrazar el marco alemán de euro y explotar al resto de los países de Europa. Si por un lado, como ya hemos dicho, la Unión Europea parecía constituir un avance, en los hechos los pueblos sufrían cada vez más las consecuencias de la dominación alemana, encubierta bajo organismos como la Comisión Europea, etc.

El caso de Grecia y los demás países del sur europeo, en mayor o menor medida, son consecuencias inevitables de esta política alemana. Con el inconveniente de que si en un país el pueblo se puede rebelar contra su gobierno exigiendo mejorar las condiciones de vida, porque tiene un gobierno, en cambio contra la Unión Europea es muy difícil protestar, porque no existe ningún verdadero gobierno, estos organismos servían como instrumentos de la dominación alemana, pero no como un verdadero gobierno europeo contra el cual se pudiera protestar. Era y es entonces una trampa. Por eso, en este caso concreto, si bien los socialistas estamos a favor de la unión de todos los países, habría que pensar si hoy por hoy es más progresiva la separación de los países que esta falsa unión.

En el caso de Irlanda, Marx y Engels finalmente llegaron a la conclusión que la separación de Irlanda era imprescindible, su independencia era decisiva.

“…Marx y Engels pensaban que la independencia de Irlanda sería un resultado de la revolución en Inglaterra, a partir de 1867 comienzan a percibir que el movimiento obrero inglés era de un modo u otro tributario del sistema de expoliación del pueblo irlandés constituido por Gran Bretaña. Desde entonces …/… conciben a la emancipación nacional de Irlanda como la condición primordial para la emancipación social de los obreros ingleses.”[3]

Es el caso paradigmático en el cual es necesario separarse primero para liberarse de la tiranía de otro u otros países y después, en un futuro, con otras bases, iniciar un proceso de unión pero sin la explotación como la de Inglaterra sobre Irlanda. Este caso no responde entonces al criterio favorable a la unión de los países, porque es necesario estudiar cada caso concreto.

En Europa parecen existir este tipo de situaciones, hay que analizar bien este fenómeno antes de tomar una posición.

También están las revoluciones coloniales, las luchas revolucionarias por la independencia del yugo extranjero, como sucedió de distintas formas en Haití, Argelia, el caso particular de la India, etc. Después de la segunda guerra mundial estos movimientos nacionalistas revolucionarios, se extendieron por todo el mundo. Sin dejar de estudiar y conocer en concreto el contenido profundo de cada una de estas independencias políticas, en general eran casos en que la separación, o sea la independencia política, era necesaria y beneficiosa.

Pero en general los movimientos separatistas de las zonas ricas de un país que comienzan a generalizarse en la actualidad van en contra de los intereses de los pueblos.

Es frecuente que en los movimientos de separación existan, y muchas veces predominen intereses capitalistas, aunque una parte del pueblo, confundido, los apoye. Esto hay que tenerlo en cuenta.

Cuando objetivamente, en base a la realidad concreta, lo mejor para los que viven de su trabajo es la separación, se debe respetar si deciden democráticamente hacerlo.

Eso no quiere decir que no tengamos una posición crítica, que los socialistas no realicemos una campaña explicando la alternativa de una revolución democrática que haga innecesaria la separación.

En general en todos los casos una revolución democrática en todo el país es la forma en que se superan tanto los intentos de separación como la dominación de un sector del gran capital sobre otros países o las provincias de un mismo país.

Luchar por una revolución democrática en todos los países es entonces también necesaria en estos casos de intentos separatistas.

Carlos A. Larriera

9.10.2017






[1] V. I. Lenin, Obras Completas, Editorial Cartago, segunda edición corregida y aumentada, 1970, Tomo XIX,  pág. 493.
[2] Ídem, tomo XXIII, “El imperialismo, etapa superior del capitalismo”, págs. 401/402 y ss.
[3] En Karl Marx  y Federico Engels, Imperio y Colonia, Escritos sobre Irlanda, Cuadernos de Pasado y Presente 72, 1979, del texto introductorio de José Aricó en la página 11.